En efecto, esto se acaba (espero), empezamos el segundo cuatrimetre, lo que supone el último tramo hacia el final de la carrera (que nervios, madre mía), una no puede llegar a imaginarse lo que es hasta que llega aquí. En sexto todo cambia radicalmente, los profesores te tratan de una manera totalmente distinta (algunos nos dicen que somos como Rs-0, así que si los R-1 curran, imaginaos los cero… Yo tengo la sensación de que ahora es cuando realmente estoy aprendiendo medicina, aunque claro, supongo que el tener una base teórica algo hará, lógicamente, pero me parece que el planteamento que se tiene en este curso, que es eminentemente práctico, es el que se debería de tener a lo largo de toda la carrera.

Y bueno… ahí estoy yo, como en una bici sin frenos hacia el tunel (en la foto si llevaba frenos), porque me toca hacer ahora las prácticas de cirugía y estoy… bueno… preocupada es un buen eufemismo. Hoy hemos ido a hablar con los cirujanos para que nos distribuyeran y me he tomado tantos ansiolíticos por no marearme en el quirófano, que casi me he pasado desmayada el resto de la tarde, al final para no entrar a quirófano ni nada, pero por si acaso yo ya iba preparada… Mañana si que no nos libra nadie, porque todos los cirujanos con los que rotamos las dos chicas de mi grupo y yo tienen quirófano, asi que no hay opción  ni de ir a consulta, ni a planta ni “ná de ná”. La verdad es que por un lado es muy interesante, sobre todo por la novedad de sexto, que es que los profesores/médicos TE HACEN CASO, para cualquiera que no estudie medicina le puede resultar surrealista que en sexto esto nos flipe, pero es lo que hay; pero es que te hacen caso de verdad, te tratan como a “casimédicos” en lugar de como a cactus en el despacho, que hasta ahora, y salvo contadas excepciones, era la tónica habitual de las prácticas. Ya nos han explicado las cosas que tendríamos que aprender (a coser, a hacer un diagnóstico diferencial de la patología más frecuente que se ve en urgencias…) y además nos han puesto “deberes” para que preparemos unos casos clínicos que luego expondremos en clase, y además todo esto lo han hecho con ilusión, vamos, que se les veía contentos por tenernos allí, no han resoplado ni nada al vernos.

Por otra parte, no me quito mi pánico por el quirófano, así que mañana ya veremos, espero llevarlo bien, mis compañeras no son tampoco muy amantes de ver operaciones, así que al menos no me siento un bicho raro, ya se sabe, mal de muchos…